“It’s graining, man!”

Ferrari F138 y Williams FW35

Llevaba tiempo queriendo escribir este artículo. El tiempo no me lo ha permitido, o la falta de datos y argumentos quizá me han llevado a apartar un poquito la voluntad de ponerme al teclado. Y de golpe me encuentro con la F1 ya empezada. Al límite.

Tanto que me adentro en un tema que no se vio en Australia… ¿o sí? Bueno, lleva dándose durante los últimos años. Me gusta sacar jugo a los datos, pero es que hay cosas que sobrepasan los límites. Hay suficiente información en pista como para no recurrir a las declaraciones. Pero eso, en España, es imposible.

Las gomas, como los aficionados, se dan de sí

Esta mañana escuché una lectura de un artículo deportivo. Y me sorprendió de lo que se hablaba. Parece que a la gente le interese más la burocracia del deporte, sus leyes. No pude estar más de acuerdo. El vídeo hablaba de fútbol, pero también se puede aplicar a la F1.

La victoria de Kimi Raikkonen en Australia ha dejado menos huella que las declaraciones de Massa. Vale, Alonso y Ferrari están por el medio, y eso en España tira mucho. Pero no nos podemos olvidar que las carreras se deciden en pista, no en el corralito. Más allá de la pista, debería ser considerado complemento. ¿Qué pasa si Alonso se toma dos Red Bull? Quizá se diría que beneficia al rival, que les está dando dinero o que tiene un contrato de patrocinio secreto. Una exageración, si. Pero que demuestra lo superfluo de muchos comentarios.

Con todo esto, el aficionado de a pie se puede llegar a cansar. Si le gusta ver los coches rodar – hay pocos, pero los hay – y lee en un medio de comunicación, puede llegar un desgaste poco sano. El graining del aficionado, por así decirlo. La única forma de curarlo, la ignorancia de las necedades.

Somos humanos, buscamos razones a los hechos. Puede que con quizá demasiado empeño. Las consecuencias llegarán. Como en carrera. Por ejemplo, Sebastian Vettel quiso ir más allá del límite de los Pirelli en Australia, degradándolos en exceso mientras el graining  le comía las posibilidades de victoria. A algunos aficionados se les castiga casi con el mismo ensañaiento. Varias teorías conspiranoicas, un reglamento que no se ha leído y que algunos aficionados dan por entendido o, simplemente, un afán de dejar la última palabra en el aire dando un giro a una tuerca ya apretada. Los temas se extienden hasta el infinito, eso a lo que nunca podremos llegar.

Por eso, las declaraciones de Massa no deberían trascender. ¿Que está en su derecho de quejarse? Sí, las cosas no le han salido bien. Pero también debe entender que es la primera carrera. Cambiar algo en Ferrari no es fácil, y más teniendo en cuenta que una gran parte del dinero invertido en el F138 la trae Alonso. Unido eso a su pobre rendimiento en la primera mitad de 2012, pues es normal que Alonso salga beneficiado. En el caso que se juegue una victoria importante y pase eso, se podrá quejar con todas de la ley. De momento sólo ha sido una toma de contacto, no se pierde el título de forma definitiva.

Tanto extrapolamos, tanto analizamos que enfermamos de estrés, rabia. También pecamos de demasiado curiosos. Ese estrés aplicado al aficionado provoca llagas, que duela hablar de F1 o que simplemente el hastío le llene y supere, haciendo que resbale en conversaciones y se levante la voz. El graining del aficionado.

 


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