Un método particular

Karthikeyan Jordan

No es nuevo esto, pero últimamente llama más la atención. La crisis económica barre con todo y muchos pilotos con talento se quedan fuera de un futuro en la categoría del automovilismo por antonomasia. Otros, sin embargo, lo encuentran todo muy fácil.

Es el caso de Narain Karthikeyan, ex piloto de Jordan y HRT. Rumoreándose estos últimos días sobre su futuro, el piloto indio que debutara en Australia 2005 se está ganando a pulso la rabia de algunos aficionados: un piloto de pago no puede correr si hay otro con más talento. Pero, ¿está la afición en lo cierto?

Los pilotos de pago existen desde que el hombre empezó a correr. No olvidemos tampoco el verdadero origen de la competición automovilística más seguida del mundo: gente con dinero haciendo correr sus coches. Fangio, Alfonso de Portago y otros muchos no sólo tenían talento, si no que también una bonita cartera en su bolsillo trasero.

Pero la concepción de piloto de carreras cambió con la llegada de un tal Ayrton Senna y su imagen de lucha contra las dificultades económicas traspasó fronteras. Una superación que se ha convertido en icono del buen piloto: humilde, pobre y seleccionado por los ricachones para subirse al F1. Otros ejemplos: Alonso, Hamilton, Kubica o Vettel.

Definitivamente, esta concepción de la F1 del piloto de pago es piloto malo no tiene un fundamento cierto. Por lo visto, no se acuerda la gente – o no quiere echar la vista atrás; ojos que no ven, corazón que no siente- que en los años ’90 los pilotos de pago estaban a la orden del día: Pedro Lamy, Tarso Marques, Norberto Fontana, Esteban Tuero e incluso, Pedro Martínez de la Rosa y Marc Gené. Uno llegó con Repsol bajo el brazo, mientras que el segundo era una apuesta de Telefónica.

Llegados a este punto, y habiendo mencionado a Fernando Alonso o el propio Sebastian Vettel, es hora de recordar el porqué de sus asientos. Alonso llegaba de Mclaren a Renault tras un año 2007 caótico y de muchas experiencias aprendidas. El equipo francés recuperaba su estrella rutilante pero no tardó en irse a Ferrari… de la mano del Santander. ¿Hay calidad? Sí, pero también dinero.

El caso de Vettel es curioso: debutó en F1 gracias a la buena relación que tenía BMW/Sauber con la marca de bebidas energéticas. Curiosamente, esa marca había patrocinado al equipo de Peter Sauber durante varios años. Recuerdo la primera época de Frentzen, o cuando Pedro Diniz – piloto de pago – corría junto a Mika Salo bajo los colores de Red Bull.

No todo es blanco o negro. Los pilotos de pago existen y existirán. No podemos evitarlo. Y volviendo a Karthikeyan: consiga o no el asiento en Force India, le recomendaría volver a la NASCAR. No por los accidentes, si no porque es un mundo más asequible para su estilo de pilotaje. El verde no lo es todo, pero ayuda.


Deja un comentario

Connect with Facebook