Hamilton vuela y los demás se ahogan (Día 4)

SONY DSC

 

Lewis Hamilton ha dejado un paso por detrás a todos a pocos minutos del final de la primera parte de la sesión matutina de este último día de tests. Con una pista en proceso de secado, el británico ha vaciado el coche y ha hecho muy fina, situándose ya de forma perpetua en pos de las condiciones climáticas.

Y es que la lluvia ha jugado un papel muy importante durante esta mañana: Los primeros minutos se esperaban que fueran críticos. No parecía descargar con suficiente fuerza como para llegar a mojar la pista, pero era molesta. A todo eso, se le unía un viento helado que dejaba la sensación térmica muy baja, ya que la temperatura ambiente era de cinco grados. 

A lo largo del día la pista ha estado más o menos húmeda, convirtiendo el asfalto de Montmeló en una pista de patinaje. El show se inició con un largo de Felipe Massa y no habían pasado ni diez minutos. El brasileño se quedó en la grava de la curva cuatro cuando los comisarios se vieron obligados a sacar el trapo rojo que paraba la sesión. Esto era noticia, ya que a lo largo de la semana no han salido muchas banderas rojas

Las siguientes banderas se han cebado con la randa, dejándola muy muerta durante los primeros minutos. Van der Garde, Webber, Gutiérrez… Muchos eran los que se veían obligados a permanecer en el garaje tras sendas salidas de pista. Una de las importantes fue la del holandés de Caterham en la recta de meta, obligando a abortar la salida de Massa.

Poco a poco, con la pista secándose con los coches que pasaban. El primero en montar secos fue Felipe Massa, y se puso al frente con relativa facilidad. El asfalto, debido al frío, no mostraba signos evidentes de drenado y muchos optaron por seguir con los intermedios. Pero eso cambió a media mañana y Hamilton marcó en una hora cercana al mediodía el mejor crono.

Hacia las doce y cuarto, todos ya montaban los secos, pero empezó a caer una ligera llovizna. Notabas las gotas, pero no eran muchas. Definitivamente era una situación compleja, tanto para los neumáticos como para los pilotos, hasta que cayó con más fuerza y Webber se vio atrapado.

SONY DSC

Faltaban tres cuartos de hora y todo volvía al principio. Todos entraron a cambiar de gomas, y se prepararon las tandas en mojado. La intensa lluvia hacía complicada las pruebas, aún así, como no hay un reglamento plenamente estipulado para el uso del DRS en los tests, muchos pilotos lo activaron.

Era la hora de comer y habían pasado ya muchas cosas. Lluvia y banderas rojas a mansalva. Supongo que el ciclo natural se recompuso tras varias jornadas con poquísimas jornadas afectadas por las telas granate de los comisarios. Aunque si tras el frío se pensaba que no se podía ir a peor, pues estaban equivocados. Comenzó a granizar, empapando el circuito y dejando la pista con una fina capa de agua.

Durante la tarde, cómo es lógico, no se bajaron los tiempos, pero sí pudimos ver muchas acciones interesantes. Una de ellas fue Gutiérrez, quien con el Sauber se marcó una buena tanda vespertina. Necesitaba ensayar en agua, ya que era la primera vez que disponía del F1 en estas condiciones. Fue bonito su paseo en solitario bajo la lluvia.

Al final, uno que recoge las cosas y deja atrás cuatro días de pruebas y de conclusiones. Muchas experiencias nuevas, y más a la hora de analizar. Veréis que no hay ningún dato interesante de tiempos, pero es que ayer no valía mucho. Bueno, para una cosa, para comprobar las reacciones del monoplaza en pista deslizante. Quizá me debí haber desplazado al vial…

 


Deja un comentario

Connect with Facebook