Análisis temporada 2012: Sebastian Vettel, ¿el justo campeón?

Hace días ya que se dio el banderazo final a la temporada 2012 del mundial de Fórmula 1 en el circuito de Interlagos, y esto significa que cada vez queda menos para el banderazo inicial de la temporada 2013 en Melbourne. Pero antes detengámonos a pensar. ¿Es Sebastian Vettel el merecido campeón de la temporada? Sin duda que habrá opiniones para todos los gustos, pero lo cierto es que los números no engañan y, dejando polémicas de decisiones de comisarios y la suerte atrás, el joven rubio alemán se lo ha ganado.

La temporada empezaba con el recién proclamado bicampeón con un coche que no era de los mejores. Y gran parte de la culpa de que su RB8 no fuera ni de lejos tan bueno como el RB7 era debido al cambio de reglamentación, el cual prohibía el difusor soplado por los aires del escape. Esto perjudicó claramente a los coches de la marca de las bebidas energéticas, y por ello el primer triunfo del alemán no pudo llegar hasta la carrera más desértica del año, la del GP de Bahrain.

La temporada empezaba bien para el de Hoppenheim, logrando la segunda posición en el GP de Australia en la que Jenson Button se mostró intratable. Pero no tardaron en llegar las críticas, ya que en Malasia tras una discreta clasificación, su carrera bajo las difíciles condiciones de lluvia fue para olvidar, quedándose a las puertas de los puntos. En China ya pudo mejorar y terminar quinto, pero hasta Bahrain en que fue el claro dominador de la carrera no dejaron de lloverle críticas sobre su mal arranque de temporada.

Y de nuevo llegaron carreras discretas al empezar la temporada europea, ya que quedaba sexto en el Circuit de Catalunya y rozando el podio en Mónaco, para luego hacer lo mismo en el viaje a Canadá. El gran premio de Europa prometía un monólogo de Vettel, pero el gran enemigo de la temporada hizo su primera aparición, el alternador lo dejaba fuera de carrera cuando era líder. Por fin, el reencuentro con el podio se produjo en  la carrera del GP de Gran Bretaña, donde tuvo que ver de lejos como su compañero de equipo Mark Webber le arrebataba la victoria a Fernando Alonso.

Más tarde vinieron dos discretos resultados para todo un bicampeón en su casa, Alemania, y posteriormente en Hungría, quinto y cuarto respectivamente. Pero lo peor estaba por llegar, cuando en casa de Ferrari tras una polémica maniobra echando de la pista a Alonso recibía un Drive Through, para terminar abandonando cuando faltaba poco para el final debido al maldito alternador. Tras esta mala racha el campeón se rehizo, y menuda la forma en que lo hizo: cuatro victorias consecutivas: Singapur, Japón, Corea del Sur y La India. Sin duda que se le dio de maravilla la gira asiática al alemán, en la que ha logrado todas las victorias esta temporada, para rematarlo con una épica remontada en Abu Dhabi, donde empezó la carrera último y terminó tercero.

Para entonces, la bajada de rendimiento de Ferrari y la vuelta de McLaren a lo más alto impidió que los dos hombres en lucha por ser tricampeones; Fernando Alonso y Sebastian Vettel, no pudiesen cerrar la temporada con victoria. Con Hamilton quitando el triunfo al alemán en Estados Unidos tras una bonita lucha, y con Fernando Alonso sin coche para poder ponerse entre ellos, todo daba como favorito a Sebastian Vettel para proclamarse tricampeón en Brasil. Y así lo hizo, en una carrera de locura en que nada más empezar fue embestido por Bruno Senna, tras lo que tocaba remontar hasta un puesto que le diese la corona por tercer año consecutivo. La carrera de Interlagos, con lluvia, Safety Cars, y abandonos, fue idónea para su remontada hasta la sexta posición.

Así pues, Sebastian Vettel llegaba a meta del Gran Premio de Brasil con el tricampeonato mundial de Fórmula 1 debajo del brazo, demostrando una vez más que está destinado a hacerse un gran hueco en la historia de este deporte, y quién sabe si algún día podrá alcanzar a su compatriota Michael Schumacher. Es indudable que Vettel ha tenido la suerte de estar en un gran equipo que le ha dado un grandísimo coche, ya que Red Bull se ha rehecho de la prohibición de los difusores soplados que permitieron su dominio absoluto la temporada pasada, pero no por ello se puede decir que Vettel no merece el campeonato.

Si McLaren no hubiese fallado tanto en fiabilidad, si algunos pilotos como Maldonado en Valencia no hubiesen obligado a abandonar a Hamilton, como hicieron con Alonso Raikkonen en Japón y Grosjean en Bélgica, si Vettel no hubiese tenido la suerte del campeón con las remontadas de Abu Dhabi y São Paulo, y un largo etcétera de síes, quizás no tendríamos a Sebastian Vettel con 3 títulos de campeón del mundo, pero es indudable que el esfuerzo y el mérito no se lo puede quitar nadie, y que es el justo campeón debido a formar con Red Bull un conjunto piloto-equipo único y con un grandioso potencial.

Esa es mi opinión, la de un aficionado que se considera bastante imparcial en la Fórmula 1, pero claro está que de opiniones puede haber tantas que no se pueden ni contar, así que animo a que cada uno tenga la propia. (Vettel sólo cuenta con apenas 25 años, y ya posee un bagaje de tres coronas mundiales, estoy convencido de que lo mejor de este piloto, que mejora carrera a carrera, está por llegar).


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